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Veinte producciones catalanas concurren al XIII Festival de Cine Español | Laura Mañá, Pau Freixas, Molina Foix y Xavier Ribera se disputan la Biznaga | Estrenan Jo Sol, Lluís Sampieri, Oriol Ferrer, Gami Orbegoso y Carlos Martín Ferrera.
Visto el programa oficial de la XIII edición del Festival de Cine Español de Málaga, lo mejor que se puede decir de la producción cinematográfica catalana es que hay de todo, como en botica, lo que señala que hay al menos masa crítica suficiente como para que se alumbren propuestas de lo más dispar. Lo prueban la veintena de producciones catalanas que concurren a las distintas secciones del certamen, que además dedica un monográfico retrospectivo al documental made in Catalunya. Los platos fuertes, no obstante, están en la sección oficial, que alberga películas tan dispares como La vida empieza hoy de Laura Mañá, y El dios de madera, de Vicente Molina Foix, situadas en linderos extremos, por así decir, de la ancha senda por la que discurren las propuestas catalanas de la sección de competición de esta edición, que arranca hoy.
Producida por Ovideo TV, la película de Mañá, que cuenta con Pilar
Bardem y Rosa Maria Sardà a la cabeza de un reparto coral de
actores veteranos, es una muestra de cine social amable con vocación
ecuménica y dirigido a todo tipo de paladares, género muy británico al
que debemos éxitos como Full monty (1997), de Peter Cattaneo, o
Café irlandés (1993), de Stephen Frears o, más recientemente y
en clave naturalista, Vacaciones de Ferragosto (2008), de
Gianni di Gregorio. Esta comedia de costumbres cuenta la peripecia de un
grupo de pensionistas que, por matar el tiempo o ganarlo –según casos–,
acuden a clases de sexo –impartidas por Rosa Maria Sardà– y descubren
que de la sensualidad nunca se jubila uno.
En cambio, El dios
de madera, de Sagrera Audiovisual, DC Media y Metrojavier, segundo
largometraje del escritor y crítico cinematográfico Vicente Molina
Foix, es un proyecto mucho más exigente con el espectador, en el que
cuatro personajes desorientados se cruzan "en tres espacios", en
palabras de su director: Marisa Paredes, su hijo (el muy familiar para
los espectadores de TV3 Nao Albet) y dos inmigrantes
subsaharianos (Mamady Diocu y Soufianne Ouaarab). Historia de amores no
declarados y de identidades mutables en el tiempo, en la que la
revelación del pasado y su proyección sobre el presente tiene un peso
capital, es una de las más singulares películas a concurso.
Abrazadas
por estas dos, otras dos películas catalanas coinciden en la sección
oficial, Héroes, de Pau Freixas, producida por Media Films y
Televisió de Catalunya, rodada en catalán y narrada en flashback,
es una rememoración de los años de la primera adolescencia, de los
veranos de descubrimiento del mundo y sus cosas y de cómo el ejercicio
del recuerdo modifica la naturaleza del presente.
Para completar
la producción catalana a concurso, está uno de los filmes de
aspiraciones visuales más decididamente contemporáneas. Circuit,
tercer largo de Xavier Ribera Perpiñà, y producido por AMAS, es un
relato urbano y de vocación cosmopolita sobre el amor y sus laberintos
en la urbe moderna, sobre el atribulado ciudadano contemporáneo y su
antipática relación con la pérdida y el fracaso vital. Son cuatro de las
once, en pos de la Biznaga de Oro, en un concurso en
el que este año hay menos rostros televisivos juveniles que en las
ediciones recientes. Se las verán, entre otras, con las comedias de
Nacho G. Velilla, Que se mueran los feos, y David Serrano, Una
hora más en Canarias, ambos, directores que ya lograron los
parabienes –en distinta medida– del público y del jurado de este
festival con sus filmes anteriores.
Pugnarán también con cuatro
óperas primas, una de las señas de identidad del certamen malagueño: Bon
appetit, de David Pinillos; El idioma imposible, de
Rodrigo Rodero; Planes para mañana, de Juana Macías, y Propios
y extraños, de Manuel González. Con Rabia, de Sebastián
Cordero, se completa una sección oficial que, fuera de competición,
abren y cierran dos indiscutibles del cine español: Carlos Saura abrió
anoche el festival con su Io, don Giovanni, que abunda en la senda
musical que marca la última etapa del premiado realizador; y Julio
Medem, cerrará el certamen en siete días con la muy esperada Habitación
en Roma, personal relectura de la laureada En la habitación
(2001), de Todd Field, para la que Medem, que por primera vez acomete
un proyecto de encargo, ha vuelto a contar con Elena Anay.
En la
línea de producciones de vanguardia y alternativas, también hay media
docena de filmes catalanes en la sección paralela, denominada Zonacine,
habitual aprisco del cine más innovador y arriesgado, donde coinciden
propuestas como El falso orgasmo de Jo Sol, producida por Zip
Films, Killer Films; Fin de Lluís Sampieri, con producción de
Cierzo Films y LS Producciones; Sol negro de Gami Orbegoso,
producida por Grup Cinema Art; Mentes sospechosas de Carlos
Martín Ferrera, producida por Discóbolo Films; y La noche que murió
Elvis de Enunai Produccions, Cromosoma y Televisió de Catalunya, y
dirigida por de Oriol Ferrer, cintas de algunas de las cuales hasta el
propio director del certamen, Carmelo Romero, aplaudió su riesgo y
destacó su radicalidad cuando hace unas semanas presentaba en Madrid,
acompañado por la casi totalidad de los directores concurrentes, la
programación de este año, en el que se estrena como máximo responsable
del festival. Visite: lavanguardia.es/cultura |